LA RECITACIÓN
Recitar es un antiguo arte heredado de la unión del teatro y la poesía. Ejecutado por rapsodas y trovadores ha llegado hasta nuestros días en versiones múltiples de estilo libre como el rap o las improvisaciones folclóricas. La recitación es una manera de sentir el poema desde la música de las palabras y sobre todo desde su significado.
Es por eso que debemos tener los siguientes aspectos, para realizar un buen ejercicio de recitación:
a. El triángulo comunicativo
Para que nuestro ejercicio de recitación tenga un mayor impacto debemos tener en cuenta los elementos comunicativos que participan. La profesora Josette Jolibert y su grupo de trabajo propone un esquema llamado el triángulo comunicativo que presento a continuación.
Jolibert menciona que se debe tener en cuenta la relación entre A. El poema, B. El locutor y C. El oyente. Pero está comunicación se da en doble vía. Es decir: El locutor (B) expresa sus sentimientos a través de un poema (A): "relación AB". El oyente (C) por su parte conoce y comprende ese poema (A): "relación AC". Pero además hay una relación entre el locutor (B) y el oyente (C): "relación BC" (p. 50).
Entonces para que quien recita (El locutor -B-) pueda transmitir todo el poder poético concentrado en el poema debe conocer muy bien el poema (A). Cuando el locutor interpreta el poema, el poema lo habrá transformado pues habrá grabado nuevas palabras e imágenes en su léxico y en su sentir-pensar.
Es decir, al ser transformado por el poema, el locutor está listo para que transmitiendo el poema (A) al oyente (C) este también participe de su sentimiento. Entonces el oyente encuentra que el poema lo conecta con el locutor (B), alguien parecido a él, otra persona. Ambos son personas que están unidas por el lenguaje y la sensibilidad humana.
Para que se dé el triángulo comunicativo entonces todas las partes deben esforzarse para sostener las líneas de transmisión. El poema tiene que ser muy bien leído para que pueda ser adecuadamente transmitido. A su vez, el oyente debe estar pendiente y dispuesto a recibir el poema para que pueda activarse el triángulo.
b. Sentir el poema
Para "sentir" la magnitud poética de un escrito lírico es importante entenderlo a la perfección. Para esto es fundamental pensar porque ese poema me llama más la atención que otros. Después de haber comprobado que el sonido, las palabras, las imágenes son atractivas debo empezar a explorar el poema.
Cada poema es como un paisaje salvaje esperando a ser entendido. Por eso hay especies exóticas, esto es palabras que no conocemos o de las que no estamos seguros en su significado; también imágenes que parecen absurdas pero que empiezan a tener sentido conforme avanzamos en la lectura de las otras imágenes.
Entonces, es esencial saber el significado que está usando el poeta para cada palabra. Después la lectura irá aclarando los paisajes desconocidos. Por eso es que hay que leer, releer y reflexionar.
Las primeras lecturas pueden ser mentales o en voz alta. Completa y por fragmentos. Se trata de imaginar lo que nos quiere transmitir el poeta y sentir la música y el significado de las palabras.
En este punto la experiencia de nuestra vida nos sirve para entender el poema. ¿De qué espacio habla?, ¿he vivido esto antes?, ¿conozco alguien que lo haya vivido? La experiencia de nuestra vida es nuestra riqueza existencial; entre más relacionemos lo que vemos con nuestras experiencias mejor podemos conectarnos con la poesía, con el arte y con los otros seres humanos.
c. La recitación
Después de entender y sentir cada palabra y letra del poema viene el ejercicio de recitarlo. Los rapsodas y trovadores, maestros de la memoria, nos aconsejarían que nos aprendamos siempre los poemas. Es la forma más pura de sentir realmente las palabras. Sin embargo, la recitación también puede hacerse apoyándose en la lectura del texto, pero haciendo una lectura teatral, profunda y consciente.
Por eso es muy importante practicar y practicar la lectura del poema antes de pasar a la recitación. Si la práctica es débil, el oyente (B) lo percibirá y se romperá la magia del triángulo poético.
Se debe practicar con distintos tonos, dando especial énfasis a las palabras fuertes. Combinando entre lecturas lentas y rápidas en donde sea necesario según el sentimiento expresado por el autor. Es fundamental vocalizar para dar lugar a cada uno de los sonidos.
Para nuestro ejercicio, cuando no se equivoque en la lectura, sienta que conoce las palabras y el sentir del poema, está listo para transmitirlo. Grabe su recital en un lugar tranquilo, pida ayuda si es necesario. Aunque puede estar leyendo no pierda contacto con la cámara. En este caso el oyente estará después detrás de la pantalla pero querrá percibir que es a él al que le está transmitiendo directamente el mensaje.
TALLER
1. Vea el siguiente video de recitación donde se da un ejemplo y se habla de algunos aspectos explicados en esta guía.
2. Lea muy bien la explicación del triángulo poético y la preparación de la recitación. Tome los respectivos apuntes.
3. Seleccione uno de los poemas para recitar que aparecen al final de esta guía: "Muerte", "Éxodo" o "Endechas". Siga los consejos dados en el video del profesor y tome su propio video recitando el poema escogido.
4. Cuando grabe, envíe el video al correo proferafaelcely@gmail.com. En el Asunto ponga lo siguiente: CURSO, JORNADA - APELLIDOS Y NOMBRES – RECITAL 1.
Recitar es un antiguo arte heredado de la unión del teatro y la poesía. Ejecutado por rapsodas y trovadores ha llegado hasta nuestros días en versiones múltiples de estilo libre como el rap o las improvisaciones folclóricas. La recitación es una manera de sentir el poema desde la música de las palabras y sobre todo desde su significado.
Es por eso que debemos tener los siguientes aspectos, para realizar un buen ejercicio de recitación:
a. El triángulo comunicativo
Para que nuestro ejercicio de recitación tenga un mayor impacto debemos tener en cuenta los elementos comunicativos que participan. La profesora Josette Jolibert y su grupo de trabajo propone un esquema llamado el triángulo comunicativo que presento a continuación.
![]() |
| El triángulo comunicativo. En Jolibert, Josette Ed. Formar niños lectores y productores de textos. Santiago: Dolmen, 1997. (p. 51) |
Jolibert menciona que se debe tener en cuenta la relación entre A. El poema, B. El locutor y C. El oyente. Pero está comunicación se da en doble vía. Es decir: El locutor (B) expresa sus sentimientos a través de un poema (A): "relación AB". El oyente (C) por su parte conoce y comprende ese poema (A): "relación AC". Pero además hay una relación entre el locutor (B) y el oyente (C): "relación BC" (p. 50).
Entonces para que quien recita (El locutor -B-) pueda transmitir todo el poder poético concentrado en el poema debe conocer muy bien el poema (A). Cuando el locutor interpreta el poema, el poema lo habrá transformado pues habrá grabado nuevas palabras e imágenes en su léxico y en su sentir-pensar.
Es decir, al ser transformado por el poema, el locutor está listo para que transmitiendo el poema (A) al oyente (C) este también participe de su sentimiento. Entonces el oyente encuentra que el poema lo conecta con el locutor (B), alguien parecido a él, otra persona. Ambos son personas que están unidas por el lenguaje y la sensibilidad humana.
Para que se dé el triángulo comunicativo entonces todas las partes deben esforzarse para sostener las líneas de transmisión. El poema tiene que ser muy bien leído para que pueda ser adecuadamente transmitido. A su vez, el oyente debe estar pendiente y dispuesto a recibir el poema para que pueda activarse el triángulo.
b. Sentir el poema
Para "sentir" la magnitud poética de un escrito lírico es importante entenderlo a la perfección. Para esto es fundamental pensar porque ese poema me llama más la atención que otros. Después de haber comprobado que el sonido, las palabras, las imágenes son atractivas debo empezar a explorar el poema.
Cada poema es como un paisaje salvaje esperando a ser entendido. Por eso hay especies exóticas, esto es palabras que no conocemos o de las que no estamos seguros en su significado; también imágenes que parecen absurdas pero que empiezan a tener sentido conforme avanzamos en la lectura de las otras imágenes.
Entonces, es esencial saber el significado que está usando el poeta para cada palabra. Después la lectura irá aclarando los paisajes desconocidos. Por eso es que hay que leer, releer y reflexionar.
Las primeras lecturas pueden ser mentales o en voz alta. Completa y por fragmentos. Se trata de imaginar lo que nos quiere transmitir el poeta y sentir la música y el significado de las palabras.
En este punto la experiencia de nuestra vida nos sirve para entender el poema. ¿De qué espacio habla?, ¿he vivido esto antes?, ¿conozco alguien que lo haya vivido? La experiencia de nuestra vida es nuestra riqueza existencial; entre más relacionemos lo que vemos con nuestras experiencias mejor podemos conectarnos con la poesía, con el arte y con los otros seres humanos.
c. La recitación
Después de entender y sentir cada palabra y letra del poema viene el ejercicio de recitarlo. Los rapsodas y trovadores, maestros de la memoria, nos aconsejarían que nos aprendamos siempre los poemas. Es la forma más pura de sentir realmente las palabras. Sin embargo, la recitación también puede hacerse apoyándose en la lectura del texto, pero haciendo una lectura teatral, profunda y consciente.
Por eso es muy importante practicar y practicar la lectura del poema antes de pasar a la recitación. Si la práctica es débil, el oyente (B) lo percibirá y se romperá la magia del triángulo poético.
Se debe practicar con distintos tonos, dando especial énfasis a las palabras fuertes. Combinando entre lecturas lentas y rápidas en donde sea necesario según el sentimiento expresado por el autor. Es fundamental vocalizar para dar lugar a cada uno de los sonidos.
Para nuestro ejercicio, cuando no se equivoque en la lectura, sienta que conoce las palabras y el sentir del poema, está listo para transmitirlo. Grabe su recital en un lugar tranquilo, pida ayuda si es necesario. Aunque puede estar leyendo no pierda contacto con la cámara. En este caso el oyente estará después detrás de la pantalla pero querrá percibir que es a él al que le está transmitiendo directamente el mensaje.
TALLER
1. Vea el siguiente video de recitación donde se da un ejemplo y se habla de algunos aspectos explicados en esta guía.
2. Lea muy bien la explicación del triángulo poético y la preparación de la recitación. Tome los respectivos apuntes.
3. Seleccione uno de los poemas para recitar que aparecen al final de esta guía: "Muerte", "Éxodo" o "Endechas". Siga los consejos dados en el video del profesor y tome su propio video recitando el poema escogido.
4. Cuando grabe, envíe el video al correo proferafaelcely@gmail.com. En el Asunto ponga lo siguiente: CURSO, JORNADA - APELLIDOS Y NOMBRES – RECITAL 1.
MUERTE – Federico García Lorca
¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
Y el caballo,
¡qué flecha aguda exprime de la rosa!,
¡qué rosa gris levanta de su belfo!
Y la rosa,
¡qué rebaño de luces y alaridos
ata en el vivo azúcar de su tronco!
Y el azúcar,
¡qué puñalitos sueña en su vigilia!
Y los puñales diminutos,
¡qué luna sin establos, qué desnudos,
piel eterna y rubor, andan buscando!
Y yo, por los aleros,
¡qué serafín de llamas busco y soy!
Pero el arco de yeso,
¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!,
sin esfuerzo.
ÉXODO – José Emilio Pacheco
En lo alto del día
eres aquel que vuelve
a borrar de la arena la oquedad de su paso;
el miserable héroe que escapó del combate
y apoyado en su escudo mira arder la derrota;
el náufrago sin nombre que se aferra a otro
cuerpo
para que el mar no arroje su cadáver a solas;
el perpetuo exiliado que en el desierto mira
crecer hondas ciudades que en el sol
retroceden;
el que clavó sus armas en la piel de un dios
muerto
el que escucha en el alba cantar un gallo y
otro
porque las profecías se están cumpliendo:
atónito
y sin embargo cierto de haber negado todo;
el que abre la mano
y recibe la noche.
ENDECHAS – Alejandra Pizarnik
I
El lenguaje silencioso engendra fuego. El
silencio se propaga, el silencio es fuego.
Era preciso decir acerca del agua o
simplemente apenas nombrarla, de
modo de atraerse la palabra agua para que
apague las llamas del silencio.
Porque no cantó, su sombra canta. Donde una
vez sus ojos hechizaron
mi infancia, el silencio al rojo rueda como
un sol.
En el corazón de la palabra lo alcanzaron; y
yo no puedo narrar el
espacio ausente y azul creado por sus ojos.
II
Con una esponja húmeda de lluvia gris
borraron el ramo de lilas
dibujado en su cerebro.
El signo de su estar es la enlutada escritura
de los mensajes que se
envía. Ella se prueba en su nuevo lenguaje e indaga
el peso del muerto
en la balanza de su corazón.

las palabras que toca buscarles el significado es la del poema que nosotros escojamos
ResponderEliminarEfectivamente, del poema que ustedes van a recitar.
ResponderEliminarbuenas noches eso tambien es para la jornada nocturna. y para que cursos por favor muchisimas gracias
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